Compraste en un punto de venta. Escribe el código que aparece al raspar y recibe un boleto con tu QR personal para entrar.
16 letras y números. Puedes pegarlo completo.
Sin pagos en línea. Compras en persona y tu entrada vive en tu cuenta de Boletos.
Pagas en efectivo. El vendedor activa tu tarjeta antes de dártela.
Escribe el código que quedó al raspar. Se canjea una sola vez.
El personal lo escanea una vez. Después de eso ya no sirve para nadie más.
Las dos cosas vienen en la misma tarjeta, pero solo una te da el boleto.
Mensajes claros, sin culparte y sin revelar nada de códigos ajenos.
Revisa letra por letra. Si sigue igual, vuelve al punto de venta.
Lo canjeaste antes con esta cuenta. Ábrelo desde Mis boletos.
La fecha para canjear de tu evento ya pasó.
Hubo varios intentos seguidos. Tu tarjeta sigue a salvo: la pausa es para tu cuenta, no para el código.
Así queda a tu nombre y nadie más puede usarlo. Para canjear solo necesitas iniciar sesión o crear tu cuenta, con lo mínimo.
No. El folio es para el control del punto de venta. El código para canjear está bajo la capa plateada.
El QR es personal y queda a tu nombre. Si alguien más lo escanea primero, ya no te servirá a ti.
Verás la hora del primer escaneo. Si no fuiste tú, avísanos para revisarlo.
Sí. El escaneo del boleto requiere conexión.
Entra o crea tu cuenta para canjear. Así tu boleto queda a tu nombre, protegido y siempre a la mano.